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Orden, disciplina y triunfo. Para la construcción constante de nuestro templo interior, el ser humano debe de adquirir Aptitudes y Actitudes; normalmente las cuestiones técnicas, de conocimiento, de inteligencia, etc., son nuestras aptitudes y entonces seria materia de estudio de la Ciencia; pero la fortaleza, la amabilidad, la honradez, la templanza, la limpieza, etc., serian nuestras actitudes, las cuales estarían anidadas en un hombre de Virtud. He de reconocer, que dentro de todas las virtudes que yo haya podido conocer en el ser humano, no he hecho justicia a la importancia que tiene la virtud de la «Constancia». Siempre podríamos cuestionar el por que tal persona obtuvo tal puesto, o tal remuneración, por tal evento, si siempre podemos decir de alguien que es mas apto para tal labor y no se lo dieron, o no lo obtuvo, sí, siempre podríamos nombrar a alguien mas apto para dicha labor, eso lo vemos siempre donde sea, para los puestos públicos, dentro de las empresas privadas, en los negocios, inclusive dentro de nuestras Logias..., pero para alcanzar tal meta, la persona ha tenido que guardar cierto equilibrio entre sus aptitudes y actitudes, no necesariamente era el que mejor conocía los reglamentos, pero los estudió, no necesariamente era el más inteligente, pero no era un tonto, no necesariamente era el más fuerte, pero su salud fue la suficiente para cumplir, lo que si les aseguro es que aunado a sus aptitudes, avanzo con el acelerador de la Constancia, esa gran actitud tan despreciada (por flojera o apatía tal vez) pero tan redituable. Escribir Comentario (0Comentarios) |